Y sigo aprendiendo!
Después de varias experiencias amargas perdiendo cosas en la universidad, aun me encuentro en el proceso de aprendizaje. Parece que la lección me entra por una oreja y se sale por la otra.
La primera vez que perdí algo, fue mi celular, en el salón de diseño. Salí apresuradamente y lo olvidé cerca del teclado. Cuando reaccioné ya era demasiado tarde, mi celular ya estaba apagado.
Ese día aprendí a siempre revisar que no deje nada en el lugar que hubiese estado sentada.
La segunda vez que perdí algo, fue una crónica la cual ya había pasado por una previa corrección del profesor en clase. La adjunté en mi cuaderno y salí al break. Cuando llegué a mi casa, abrí mi bolso y saqué mi cuaderno para revisar la crónica y terminar de darle forma para la presentación final. Resulta que la crónica desapareció y nunca supe cómo.
Ese día aprendí a revisar todas mis cosas antes de guardarlas para irme.
La tercera y la vencida vez que perdí algo, fue mi calculadora científica. Yo solía prestársela a un amigo mío del salón del costado y él después me la devolvía. Ese día yo fui a pedírsela, luego entré a mi salón, puse la calculadora sobre mi carpeta y al costado estaba mi bolso cerrado.
En ese momento pensé y dije: no, no va a pasar nada, ya vengo. Salí del salón con dirección al baño y cuando volví, ya había sonado el timbre. Era el inicio de la última clase. Ya todos estaban ubicados en sus carpetas y ya no había gente caminando, entrando y saliendo de los salones.
Cuando me fui a sentar, mi bolso seguía en su lugar, pero mi calculadora ya no.
Fue robo o no, yo tenía la culpa por dejarla ahí.
Ahora, no sé si es aprender o no tener que salir a todos los breaks con bolso y todo, desconfiando de todos mis compañeros.
No hay forma, no haría eso.
Mis días serán iguales, sólo la confianza que tenía será distinta.
Ni a través de aquí, ni de otra manera podría hacerle una petición especial a todos los dueños de lo ajeno.

No hay comentarios:
Publicar un comentario