El mundo da vueltas
No siempre recibes todo lo que das, y es por eso que siempre nos aleccionan con lo mismo: da siempre sin esperar nada a cambio (para que no duela seguro). Pero no es así, y no es así porque en realidad igual duele. Duele ser tan bueno a veces y a cambio recibes una patada (sin que suene fuerte). Y lo peor, de la persona que menos imaginas.
Yo vivo en un lugar donde nadie hace daño, nadie se molesta y nadie grita (gritos no, eso me molesta demasiado). Y aunque a veces yo lo hago, ese es el momento en que no me tolero.
Regresando a lo anterior, pensaba que si daba lo mejor de mí, tal vez así nunca sufriría, pero la realidad es otra. Nació en mí, un ser temeroso, temerosa en el sentido de no querer ser lastimada por seres queridos, personas a quienes les deseo lo mejor.
Haré una confesión: A mí antes no me importaba nada ni nadie. Mi mundo era más chiquito de lo que es ahora, y no cabía nadie más que yo, yo y yo. Me reía de todo y de todos (todo el tiempo). Pero luego, pasan los años y me doy cuenta que la vida es más compleja de lo que creía. Las otras personas que me rodean también tienen vida, problemas, emociones, etc. Entonces empecé a interesarme más en los otros.
Ahora todo es totalmente distinto, pero siempre hay que pagarla de alguna u otra manera. La verdad no lo sé, la vida en verdad es muy compleja.
¿El mundo da vueltas?...sí lo creo.

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